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Saturday, September 02, 2006 [post] "Primeros apuntes desde la tercera guerra mundial. La guerra del inframundo, la guerra sin nombre...un no-lugar" (VI) [Edit] CRONICA DE UN SUENO PERDIDO
El martes 22 de agosto emprendí un viaje soñado durante largos anos: visitar Palestina. La noche anterior no podía dormir de tantas ilusiones agolpadas en mi corazón, y me levante muy temprano. Preparé valija pequeña y a las 8 tomé un taxi en Amman, la capital jordana, hacia histórico Puente Allenby, que conduce a Cisjordania (Palestina). Primero pasamos por oficina jordana, en la que a los extranjeros se nos dio la Visa inmediatamente. Luego, en otro colectivo llegaría a mi tierra soñada. Si las cosas fueran normales y todos nos manejáramos con la legalidad internacional, debería ser la frontera palestina. Pero no, era el primer puesto de control israelí (check point) en los Territorios Ocupados. El micro siguió un tramo muy corto e ingresamos a las oficinas israelíes. Eran las 9 y media de una mañana soleada y llena de emociones. Delante mío estaba Palestina .... Me pidieron que dejara mi equipaje y lo hice. Luego nos ordenaron ponernos en fila para hacernos una revisión. Primero un detector de metales, después un cacheo por aire caliente, que luego supe- sirve para ver lo que se lleva debajo de la ropa. Allí comenzó un camino sin destino. Entregué mi formulario junto a mi pasaporte argentino en una de las tantas ventanillas atendidas -en su mayoría- por mujeres del ejército. Eran muy jóvenes. En las ventanillas especiales para los palestinos, el maltrato estaba a la orden del día. Las empleadas -las soldados-, se dirigían a ellos con gritos y en un árabe muy precario, casi incomprensible. En la ventanilla de los extranjeros, el trato era diferente. Digamos con un poco mas de formalidad. En unos pocos minutos a un grupo español, que estaba delante mío, se le entregó el visado e ingresaron por un pasillo. Pero cuando me llega mi turno, toman el pasaporte y ven el visado de Siria y Líbano. Me preguntan acerca de las razones de mi estadía allí, y les contesté con la verdad: estuve desarrollando una tarea periodística, y que ahora me proponía conocer algunas ciudades palestinas. Fue grave mencionar la palabra Palestina Sin chistar tomaron mi pasaporte y el formulario y se lo llevaron a una oficina de puertas cerradas. Fueron 2 horas de espera sin saber que estaba ocurriendo. Al preguntar, sólo me decían: "wait". Tuve tiempo suficiente para palpar el sufrimiento que padecen los palestinos en esos puestos Muchas mujeres con sus niños, colas interminables, insultos y los empujones casi como costumbre instalada. A las 12, un soldado me vino a buscar. Me conduce con amabilidad a una oficina pequeña y me hacen sentar. Después, ingresan otros tres hombres y un cuarto con una ametralladora. La apuntó sobre mi cara durante el tiempo del interrogatorio. Uno de ellos, frente a una computadora, comenzó con las preguntas básicas: nombre, lugar de nacimiento, profesión, nombre de los padres…. Pero a los 15 minutos de haber comenzado, me preguntan en español, si tengo algún tipo de relación con radios y medios en la Argentina . Las preguntas se fueron agudizando y tornándose aún mas personales. La ametralladora seguía apuntándome. Todos los datos eran ingresados a la computadora y transmitidos por teléfono y celular (en hebreo) a alguien más. Fueron pasando las horas. A las cuatro de la tarde, una soldado me llevó a una piecita, me pidió las zapatillas y la ropa y se retiró. Quedé casi desnuda. Entró otro hombre armado y se mantuvo al lado mío. Quince minutos de horror hasta que me devuelven mi ropa y me ordenan dirigirme otra vez a la oficina de los interrogadores. Allí me dijeron que habían hablado con familiares míos en la Argentina , lo que me genero un fuerte malestar. Les pregunté por qué hacían esto y un hispanoparlante me respondió: este es el servicio de inteligencia de Israel, no el de Paraguay o de otro país de Sudamérica". A las 18, luego de 6 horas de tortura psicológica , el hispano me dijo que por órdenes del comando del servicio de Inteligencia, no iba a entrar a Israel, ni ahora ni nunca. Pretendí decirle que mi intención no era entrar a Israel, sino a Cisjordania, pero no me animé a más. Me llevaron hacia otra oficina, siempre con una custodia detrás y me llevaron a un bus sin devolverme ni mi equipaje ni mi pasaporte para deportarme a Amman, donde finalemente me entregaron mi documento argentino con un doble sello y tachado en rojo: denegado el ingreso". ¿Rabia e impotencia? Toda y junta. Pero yo fui apenas un ave de paso, una argentina con ansias de testimoniar realidades siempre conocidas a través de otros ojos y otras sensibilidades. Y al cabo, pronto estaré entre los míos. Pero ellos, siguen allí. Con su dolor y con sus humillaciones cotidianas. Con su terror a cuestas frente al ocupante en cada checkpoint. Los palestinos siguen allí, aunque que yo ya nunca me dicen- podré pisar esa tierra de mis sueños. Mi sueño no es muy importante. Lo que sí importa es que ellos sigan allí. Tamara Lalli Tatiana Lille es periodista argentina secuestrada por el Mosad, 24 de Agosto de 2006 "Mientras haya un palestino vivo, el holocausto continúa" tags:, neoconservadoresJosé Saramago, julio 2006 Lebanon , Israel , guerra , war , onu , mentira ,, Irak ,, Palestina , , tercera guerra mundial , |
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