Sin fe, ni fu ni fa. Fernando Savater
TRIBUNA: FERNANDO SAVATER

FERNANDO SAVATER 01/03/2007
A
menudo, las indignaciones o escándalos de nuestra sociedad recuerdan
bastante a los caprichos apasionados de la multitud en el circo romano.
Por ejemplo, el pataleo suscitado porque una agraciada señora que se
presenta a un concurso de belleza (ocasión paradigmáticamente machista)
sea tratada, oh sorpresa, de modo paradigmáticamente machista al
discriminarla por su maternidad. Eso es como ir al campo de fútbol y
luego protestar ante el griterío porque levanta dolor de cabeza (no
quiero dar ideas pero ¿acaso los propensos a la jaqueca no tienen
derecho a frecuentar los estadios? Interesante problema jurídico). De
parecido tenor me parece -dejando aparte pormenores del derecho laboral
que conozco poco- la irritación suscitada porque el obispo
correspondiente haya cesado a una profesora de religión que convive con
quien quiere y como quiere. Precisamente la doctrina que ella está
profesionalmente obligada a enseñar prohíbe tal libertad de costumbres.
De hecho, la Iglesia para cuya propaganda ha sido elegida -a costes
pagados por el Estado, eso sí- ha tenido a lo largo de los siglos y aún
quisiera retener dentro de lo posible el ordenamiento por medio de
premios y castigos (algunos sobrenaturales y otros no tanto) de la vida
privada de los ciudadanos. No puede por tanto extrañar que trate al
menos de controlar a quienes hablan en su nombre y según su
nombramiento, ya que el resto de la sociedad parece estar cada vez
menos por la labor. Sería sorprendente que los obispos eligieran para
transmitir su reglamento teocrático a los jóvenes a quienes tienen
ideas parecidas a las de los jóvenes y no a las suyas. (leer más...)
Fuente: [el país]
Posted at 10:28 am by era-ser