
Ricardo Gómez
Oficial Principal de Programas
Centro Internacional de Investigaciones para el Desarrollo (CIID)
Canadá
rgomez@idrc.ca
Patrik Hunt
Investigador Asociado del CIID y estudiante del programa de maestría en Bibliotecología de la
Universidad de Syracuse
Canadá
phunt@idrc.ca
Emmanuelle Lamoureux
Consultora en el CIID y estudiante del programa de maestría en la Norman Paterson School of
International Affairs en Carleton University
Canadá
elamoureux@idrc.ca
Resumen
Los telecentros se han convertido en centro de gran atención en el discurso del desarrollo internacional. Están surgiendo en África, América Latina y Asia, y han sido rápidamente acogidos como solución para los problemas de desarrollo, por proporcionar un mayor acceso a las tecnologías de información y comunicación (TIC). Este artículo examina con una mirada crítica el concepto de telecentros, y sugiere una tipología para describir la diversidad de experiencias a que están dando lugar, con particular énfasis en las incipientes experiencias con telecentros en América Latina.
Cuestionando la euforia en torno a las tecnologías
El efecto que tiene el uso de las TIC sobre el desarrollo social está muy lejos de ser evidente, según la Comisión de las Naciones Unidas sobre Ciencia y Tecnología para el Desarrollo (UNCSTD), la cual recientemente terminó un largo estudio sobre los beneficios y riesgos de estas tecnologías. La Comisión concluyó que “hay muchas instancias en que el uso de las tecnologías de información y comunicación trae amplios beneficios sociales y económicos. Sin embargo, otras instancias no menos numerosas indican que éstas no redundan en cambios en la vida de la gente de los países en desarrollo y que incluso tienen efectos perniciosos” (Mansell y Wehn, 1998).
Mucho se ha hablado sobre las oportunidades que brindan las TIC a los países en desarrollo. Éstas incluyen nuevas formas de aprendizaje y educación, una sociedad civil "interconectada", nuevas formas de intercambio comercial (Credé y Mansell, 1998). Sin embargo, el discurso que rodea a la introducción y uso de estas tecnologías a menudo acepta la vana promesa de que estas tecnologías van a ayudar a resolver los graves problemas sociales y, en último término, redundarán en un mundo feliz gobernado por "ágoras electrónicas" en una "democracia en línea" (Gore, 1996, 71). En otros estudios hemos analizado esta falsa promesa de democracia electrónica, democracia de Disneylandia, indicando más bien que hay indicios de efectos perversos en el uso de las TIC por organizaciones de la sociedad civil (Gómez, 1998).
(leer más...pdf, 7 pp.)Fuente: [informatica.unesco]
Posted at 11:49 am by era-ser