Del autor de "Esa oscura naturaleza del cinematógrafo", en Ediciones La Mirada (
8460559904)traemos hoy un artículo titulado: El presente atrapado de la fotografía. Luis Alonso García.

José Ortiz-Echagüe. Beso al prior. 1944
Partamos de un hecho evidente: la complejidad de las relaciones de nuestra
época con la temporalidad. En los bordes tontos de un próximo cambio
numérico de siglo y de milenio (y el UNIVERSO FOTOGRÁFICO Nº2 El presente atrapado de la fotografía d/efecto 2.000 realmente fue y es nuestro exceso en pensarlo) estamos atrapados entre los dos extremos de un devenir.
En un extremo, el pasado. A un tiempo realmente vivido y, sin embargo,
"necesariamente olvidado" (Augé, 1998). Aunque las ya experimentadas
nuevas tecnologías digitales nos prometen y nos amenazan, por mor de la
capacidad de almacenamiento y procesamiento digital, con impedir que olvidemos
todo (casi todo) lo vivido y seamos entonces incapaces de recordar
algo (casi nada) de esa vida, pues recordarlo todo sería gastar la vida
en lo vivido.

En el otro extremo,el futuro. A un tiempo sólo soñado, intuido y, sin embargo, constantemente

previsto, anunciado (y puede tomarse la "anunciación" en su doble sentido bíblico: vaticinio y alucinación).

Henri Cartier-Bresson. Cardenal Pacelli en Montmartre
(París).1938
Pues las experimentales nuevas tecnologías digitales de la
acción y la información vienen precedidas y engalanadas por un discurso
institucional (político, económico, publicitario... en fin, acabemos, mediático)
que se empeña en hacer presente un futuro dibujado como perfecto. Huxley
pudo con Orwell: el "gran hermano" que todo lo ve y registra (en el panóptico
de Bentham) deja paso al "mundo feliz" cuya ración de "soma" es mitad
interactivad (todos con todos) y mitad virtualidad (nadie con nadie). Pero el
horror nace del hecho mismo de dibujarse tal futuro como ineludible e
ineluctable, ya producido sin haber sido todavía vivido.
(leer más...pdf 16 pp.)Fuente: [ucm]
Posted at 08:05 am by era-ser