
Es Jesús Martín Barbero quien cumple el rol de atento testigo de un estallido. Y desde
su perspectiva latinoamericana recorre con fluido manejo el debate europeo sobre la
pertinencia y sentido de la Teoría de la Comunicación.
En un diálogo abierto con el bolognes Wolf trata de responder a la pregunta sobre la
especificidad de lo comunicativo a la luz de los nuevos modelos propuestos desde la
semiótica, la teoría de la cultura y la teoría de la información. Finalmente, del modelo
informacional a las teorías de la sociedad de la información y la postmodernidad, Martín
alerta frente al informe Nora Minc, la crítica de Habermas y la interpretación de Huyssen.
EUFORIA TECNOLÓGICA Y MALESTAR EN LA TEORÍA
Dice Braudel que las ideas son cárceles de larga duración. Y la imagen es bien certera,
pero a condición de no ver en ella una invitación a la huida. Porque más que con muros
las ideas nos aprisionan con su inercia, y de ella no nos liberamos fugándonos tampoco
aquí la libertad es el vacío sino recreándolas.
En el campo de la comunicación las Ideas fuertes, las que han demarcado ese campo,
responden más a un modelo de conocimiento instrumental que a un proyecto de
comprensión. Comprensión cuyo eje articulador no puede ser otro que el de las relaciones
comunicación/sociedad. Desde fines de los setentas la situación se ha vuelto doblemente
problemática para ese proyecto ya que mientras los saberes sobre la comunicación se
dilataron y fortalecieron especializadamente, los saberes sobre lo social se han tomado
confusos e inseguros.
Hubo un tiempo en el que pensar las relaciones comunicación sociedad fue para América
latina la base desde la que enfrentar al positivista paradigma hegemónico, e incluso fue, el
piso de un despegue teórico propio. Descubrir la trama social de los dispositivos
comunicacionales era el modo de acceso a la comprensión de su sentido como enclave
de la dominación o la liberación. Sólo que pronto esa capacidad de significación comenzó
a convertirse en trampa: la de permitir ahorrarnos la referencia, esto es suplir con
entramados de sentido la ausencia de referencias- Y no aludo únicamente al
pansemioticismo, del "todo es signo" o "todo es texto", sino también a las generalizaciones
sociológicas que nos ahorraban el análisis de los contextos nacionales y de los diferentes
tipos de procesos masivos y prácticas comunicacionales. La relación comunicación/
sociedad se tornó entonces obligada apelación a las "condiciones" según una escolástica
marxista que acabó en mera y hueca jerga académica.
(leer más...)Fuente: [infoamérica]
Posted at 06:38 am by era-ser