

"A las puertas de la muerte me he recitado poemas, pero no he buscado un interlocutor para entablar una conversación dialéctica."
Harold Bloom
Hace mucho tiempo que no hablábamos del archi-problema vasco....la verdad es que nadie había dicho nada, como siempre que tuviese la más mínima importancia o interés... y mira que ha habido historietas montadas.
Hoy traemos, unas palabras de un filósofo, de un pensador y como el mismo se autodefine: un agitador; que fue uno de los guionistas televisivos más impactantes de la historia de la televisión española, adaptando

(chispa electroduéndica más o menos) "El Capital" de Marx a un programa infantil y autor , entre otros libros de
"Vendrá la realidad y nos encontrará dormidos".
Para leer..., entender, y aprovechar...por todos y todas las partes de esta psicótica, falsa, aprovechada partida de mus con varios pueblos españoles... también traemos un post crítico que hace una comparación entre Santiago Alba e Ignacio Ramonet que me ha hecho gracia, a propósito de otro gran problema entre pueblos, titulado
"Gaza: "polémica entre intelectuales" ", muy antigüo para los modennos, del 2005. En fín, veamos como comienza su texto:
Tan acostumbrados estamos los ciudadanos del Estado español a aceptar la excepcionalidad jurídica y política del País Vasco que no reparamos en que de hecho está ya fuera del "marco democrático" que no le deja escapar. Tan acostumbrados estamos a esta extraterritorialidad legal que es posible extender su dominio fuera de los raíles cada vez un poco más sin que nadie se inmute: después de todo, sólo afecta a los que han hecho algo o podrían hacerlo o podría pensarse que llegaran a pensar hacerlo. La democracia española, como Franco, no tiene nada contra los que no se meten en política: a ésos incluso los deja votar. En todo caso, no debe ser fácil entender en Bruselas o en Canadá o en Tokio -apenas uno restablece la distancia- el minucioso encarnizamiento con que el gobierno de Zapatero, en el marco de unas negociaciones formalmente todavía abiertas, impide presentarse a las elecciones a la misma fuerza que dice querer atraer a las instituciones. ¿Cuál es el juego? Tras la sentencia del Supremo que impugnó el domingo por la noche las candidaturas de AS y ANV, el ministro de Justicia mostró su satisfacción: "No gustará ni al PP ni a la izquierda abertzale". Esa es sin duda la estrategia. El extremismo fascistoide de la derecha permite a Zapatero impugnar 80 candidaturas más que el PP en el 2003, y con más torcijones legales, conservando al mismo tiempo un aire de tolerancia y hasta de virtuosismo pragmático. El malestar de la izquierda abertzale, por su parte, le permite acumular legitimidad frente al PP sin enfrentarse con él e invistiéndose de un aura de dureza y de rigorismo legal electoralmente muy redituable en el resto del Estado. Pero dar la razón a la extrema derecha y sólo guiños a los partidarios de la negociación, manteniendo el descontento de ambos mientras se erosiona el marco democrático y de Derecho; utilizar el eco cada vez más remoto de la negociación contra el PP, y la política del PP contra la negociación, mientras la derecha se encabrita y se crece y las esperanzas de una paz democrática se sumergen, es el camino más seguro para ganar tiempo y perderlo todo y la estrategia más inmoral para devolver al PP al poder y a ETA a la lucha armada y a todos -españoles y vascos- a la desesperación.
(leer más...)Fuente : [rebelión]
Posted at 04:21 pm by era-ser