JESÚS IBÁÑEZ ALONSO, LA PALABRA NO ESTÉRIL.
Lo que más me enorgullece es que nunca he vendido ni una palabra al poder. (Pablo Neruda)
Jesús Ibañez Alonso en una foto en la década de los 80.
Queremos recordar en este capítulo de Exilio Interior a
todos los que lucharon y fueron víctimas del franquismo, durante la
larga dictadura. Sobre todo a aquella generación que sufrió la guerra
siendo niños, generación nacida en los años veinte (Jesús Ibáñez Alonso
tenía en 1936 ocho años), que se hicieron jóvenes en la tiranía y que
optaron por enfrentarse al dictador, no participando de las prebendas y
caramelos del Régimen. En este grupo se me ocurre que podríamos citar a
Carlos Castilla del Pino, Manolo Sacristán y Jesús Ibáñez Alonso. ¿Por qué estos tres y no más? ó ¿por qué no todos?
La cercanía o lejanía para nosotros, estimamos que está en la
honestidad y en el conocimiento. Honestidad con su pensamiento, con su
evolución, con su lucha. Conocimiento, porque habiendo habido
innumerables que luchamos contra la dictadura, no somos lo
suficientemente conocidos, ni nuestros hechos pueden servir de ejemplo
a generaciones futuras. Muchas veces fueron equivocaciones, que dieron
con nuestros huesos en las cárceles franquistas, otros meros
testimonios que no pasaron de ahí. En el caso de los citados, y
sabiendo que hubo muchos otros, conocemos que su labor ha sido tan
grande que no debe pasar por ellos la Amnesia generalizada y poner
sobre el tapete sus hechos tanto biográficos como políticos, para
ejemplo y difusión de nuestra perdida Historia.
Es curioso que los tres citados, por su singular biografía, pasaron en algún momento por la tentación del Movimiento. Carlos Castilla nos explica en sus memorias (Pretérito Imperfecto y Casa del Olivo. Editorial Tusquets) que en su pueblo, San Roque (Cádiz), fue requeté y lo motiva bien: ¡por no ser falangista! Manolo Sacristán perteneció un breve tiempo a la OJE (Organización Juvenil de la Falange). Jesús Ibáñez Alonso,
más por amistad que por otra cosa, anduvo por Falange. Es la generación
de los niños de la Guerra, no la de aquellos que marcharon siendo niños
a la URSS y a otros países, sino a los que eran niños y sufrieron la
represión en su propio país.
La decisión traumática de no participar en las organizaciones del
franquismo, tomada desde su libre albedrío, con fuertes presiones
internas, creemos, es el primer mérito que hay que sumarles en su
haber.
DATOS BIOGRÁFICOS.- (Extractados de su autobiografía)
Nació Jesús Ibáñez Alonso en San Pedro del Romeral (Cantabria) el 29 de febrero de 1928. Se autollamaba "exiliado en el tiempo",
ya que su cumpleaños, al haber nacido en año bisiesto, era cada cuatro,
es decir desaparecía cada tres y su conclusión era que desde su
nacimiento, nunca había echado raíces ni en los grupos ni en las
instituciones. (leer más...)
fuente: [UNILCO. Universidad libre para la construcción colectiva]
Posted at 08:06 am by era-ser